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La dieta mediterránea, suplementada con aceite de oliva virgen o frutos secos, puede reducir en un 30 por ciento el riesgo de infarto de miocardio, ictus o muerte cardiovascular, según muestra el estudio ‘Efectos de la dieta mediterránea en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular’ (PREDIMED). Asimismo, la investigación ha mostrado que las nueces son un elemento esencial en esta dieta, ya que consiguen rebajar en un 49 por ciento el riesgo de padecer ictus en comparación con una alimentación baja en grasa.

«El estudio ha intentado observar cuáles son los efectos en las tres enfermedades aunque cuando las hemos analizado por subgrupos, hemos comprobado que hay una disminución más significativa en el caso de los ictus», explicó el coordinador del estudio, Ramón Estruch. En este sentido, informó de que la investigación ha reflejado que las personas que consumen una dieta mediterránea complementada con aceite de oliva virgen extra y frutos secos disminuyen su índice de masa corporal y el perímetro de la cintura, aunque reconoce que hace falta seguir investigando en este aspecto.

La investigación, publicada en la revista ‘New England Journal of Medicine’, está liderada por el Instituto de Salud Carlos III y financiada, con más de 6,8 millones de euros, por el Ciber de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn) y una red propia con el nombre del miso estudio. «Este estudio ha creado marca en el mundo, no sólo es el mayor ensayo clínico que se haya hecho en España, sino que ha permitido crear una base de datos que será un patrimonio esencial para la investigación en nutrición en España durante, al menos, los próximos 20 años. Su relevancia ha traspasado fronteras y ha suscitado un gran interés en todo el mundo», destaca Estruch.

El estudio ha contado con el apoyo financiero del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, la Fundación Mapfre 2010, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, el Departamento de Salud Pública de la Consejería de Salud de la Generalitat de Cataluña, la Generalitat Valenciana y el Gobierno de Navarra. «Este estudio comenzó a desarrollarse en el año 2002 y tiene una gran relevancia para la salud pública», informó el director general del Instituto de Salud Carlos III, Joaquín Arenas.

El ensayo ha contado con una red de 11 centros reclutadores y 8 centros de laboratorios de Andalucía, Baleares, Canarias, Cataluña, Navarra, País Vasco y Valencia, que recabaron más de 20 millones de datos procedentes de 7.447 personas asintomáticas, con alto riesgo cardiovascular y con edades comprendidas entre los 55 y 80 años. A todos ellos, se les realizó un seguimiento durante cinco años, con sesiones trimestrales de asesoramiento, individuales o en grupo.

Desde PREDIMED adelantan que van a empezar a trabajar en un segundo estudio, que tendrá como objetivo conocer la intervención con dieta mediterránea hipocalórica añadiendo terapia conductual e incluso intervención de la actividad física para conseguir reducir peso en las personas con este tipo de dieta y ver si, a la largo plazo, también se reducen complicaciones cardiovasculares o disminuye el riesgo de padecer cáncer.

 

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