Sanidad garantiza que el salmón noruego está libre de anisakis

Los salmones criados en las granjas de Noruega no pueden contraer anisakis, porque su alimentación está completamente esterilizada y su entorno controlado desde que se fecundan los huevos hasta que llega al consumidor.

Así lo ha puesto de manifiesto hoy el Consejo de Productos del Mar de Noruega, ante el aumento de las infecciones por anisakis registrado por las autoridades sanitarias españolas.

En este sentido, recuerda que los peces procedentes de la pesca extractiva o de granjas de engorde (que capturan peces salvajes que luego crían en cautividad) están expuestos al contagio del anisakis, ya que se encuentran en la pirámide alimentaria marina que va desde el kril hasta los grandes mamíferos.

Esta posibilidad, añade, no existe en las granjas noruegas, donde la totalidad de la vida de los salmones se realiza en condiciones controladas y su alimentación se basa, exclusivamente, en piensos desarrollados específicamente para estos peces.

La elaboración de estos piensos incluye un proceso de deshidratación de los mismos, durante el cual quedan esterilizados, impidiendo que organismos como el anisakis puedan entrar en contacto con los salmones de las granjas.

En la regulación del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad sobre prevención de la parasitosis por anisakis, se fija la obligación del congelado a los pescados en general y al salmón salvaje en particular, quedando excluido el salmón noruego, criado íntegramente en las granjas de los fiordos de Noruega.

 

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