El jamón ibérico puro, inaccesible a partir de ahora para los argentinos./Foto: A. González

Tras la expropiación de Repsol, llega el veto al jamón español. El Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner ha decidido cerrar el paso a las importaciones de jamón español e italiano con el fin de favorecer la producción local. La medida, que dada la calidad de los jamones españoles supondrá sin duda un claro perjuicio para el paladar de los argentinos, es consecuencia de un acuerdo con los productores de carne de cerdo que, según publicó este miércoles el diario La Nación, cuenta con el visto bueno del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. A cambio de este favor gubernamental, los productores locales tendrán que incrementar su oferta interior y reducir las importaciones de materia prima.

En concreto, la Asociación Argentina Productores de Porcinos (AAPP) y el Consejo Argentino de Productores (CAP) se han comprometido con el Ejecutivo argentino a reducir en un 20% la cantidad de pulpa porcina [materia prima para elaborar productos] y tocino [capa de grasa entre la carne y el cuero] adquiridas en el exterior. Además, las empresas no importarán nada de carne de cerdo con hueso (el año pasado llegaron casi 4.400 toneladas) ni tampoco jamones. «Acá también tenemos excelente calidad en jamones; la idea es promover más el jamón argentino», dijo una fuente del sector al rotativo.

El bloqueo afectaría tanto al jamón serrano como al ibérico. En total Argentina importó el año pasado 274 toneladas de jamón español evaluadas en 1,7 millones de euros aproximadamente.En Argentina el jamón serrano español deshuesado se puede encontrar por 69 euros el kilo, y la pieza por 27 euros el kilo. Italia, por su parte, exportó a Argentina 199 de jamón y Brasil, el otro país afectado, 241 toneladas.

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