Alberto Chicote y una de sus ingeniosas frases en el primer Top Chef. /Antena3.com
Alberto Chicote y una de sus ingeniosas frases en el primer Top Chef. /Antena3.com

«¿Quién quiere casarse con mi hijo?» (Cuatro) o «Hay una cosa que te quiero decir» (Telecinco) no fueron rivales para el nuevo concurso culinario de Antena 3, «Top Chef», que ayer, en su debut, se erigió en líder de audiencia de la jornada con más de 3 millones de espectadores de media y un share del 17,7%.

El minuto más visto del día también lo protagonizó el nuevo programa presentado por Alberto Chicote, que a las 23:43 horas aglutinó frente a las pantallas a 3.659.000 espectadores, lo que supuso un pico de un 21,7% de cuota de pantalla.

La reacción de los televidentes en las redes sociales y las críticas del programa en distintos medios han sido, en general, positivas. Como adelantamos el pasado martes que podría suceder, todo el mundo compara este nuevo concurso-reality con «Masterchef», ya sea por el formato, muy similar, como por los perfiles de los concursantes.

No obstante, «Top Chef» tiene ritmo, los concursantes están bien seleccionados y te deja con ganas de ver el siguiente programa, que es lo mejor que se puede decir de un concurso de televisión. En el emitido ayer asistimos a la salida fulminante de los cuatro primeros aspirantes, con lo que el número de concursantes que en siguientes programas se enfrentarán en pruebas individuales y grupales queda reducido a 11.

El primer programa tuvo momentos estelares, como alguna de las frases de Alberto Chicote, excesivamente duro en algunos momentos, pero acertado como siempre en sus indicaciones y muy ocurrente. Por otro lado, nos sorprendieron los fallos de algunos concursantes que se suponen experimentados ante los fogones. Por ejemplo, eso de echar la pezuña de una pintada con uñas y todo para hacer un caldo; cortarse en un dedo y seguir manipulando alimentos como si nada; echar jengibre y canela a un arroz que no es para postre, o reconocer abiertamente que nunca has cocinado una pintada ni nada parecido.

Asimismo, tras el programa de ayer nos vino a la mente alguna pregunta. ¿Cómo habría sido el concurso de haber seguido Eduardo Sánchez, cocinero del Ministerio de Defensa, que fue quien hizo el caldo con las pezuñas de una pintada? ¿Si «Top Chef» lo emitiera Telecinco este concursante continuaría en el programa -pese a su manifiesta incompetencia- por motivos de audiencia? ¿La concursante Bárbara Amorós es de verdad así o quiere resultar tan entrañable como Maribel de «Masterchef» para ganarse al público? ¿Por qué abusan tanto del término ‘rock’n’roll’ en los programas de cocina?

Más preguntas: ¿Qué pintaba David de Jorge, alias «Robin Food», como invitado? ¿Para qué hizo un marmitako, para alimentar a los desfallecidos concursantes? ¿En sucesivos programas los chefs invitados se limitarán a cocinar un plato que no tendrá nada que ver con la prueba que pongan a los concursantes? ¿Es necesario el interminable debate de después presentado por Paula Vázquez? ¿Da para tanto el programa?

En fin, esperamos que en sucesivos programas se nos vaya dando respuesta a todas estas cuestiones. De momento solo nos queda felicitar a Antena 3, a Chicote y a todo el equipo por la buena acogida del primer programa y mandar un mensaje de ánimo para uno de los concursantes, Antonio Canales, que se recupera en el hospital de un accidente de tráfico.

 

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