Pese a la cultura de la dieta, los españoles no renunciamos al pan / JC Morales
Pese a la cultura de la dieta, los españoles no renunciamos al pan / JC Morales

Los hogares españoles han incrementado el consumo de pan en un 1,8% en el último año, situándose en una media de 36,12 kilos por persona y año, según datos del Panel de Consumo elaborado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

El gasto, no obstante, se ha mantenido estable debido a que el precio medio del pan se ha contraído en un 1,9%.

La variedad de pan fresco/congelado es la más consumida en los hogares de España, con un 84,2% del volumen del mercado, habiendo aumentado su compra un 1,5%. Este incremento se debe al aumento en el consumo del pan fresco integral, que se incrementó en un 14,3%, y del pan fresco sin sal,  que aumentó un 18,2%.

El 15,8% restante del pan consumido en el hogar es de la variedad de pan industrial. En los últimos 12 meses, la compra de esta variedad se ha incrementado en un 3,3%, registrándose crecimiento en el consumo de sus dos variedades: fresco (3,5%) y seco (2,7%).

De acuerdo con los datos del estudio, algo más de 4 de cada 10 kilos de pan se adquieren en la tienda tradicional, habiéndose mantenido casi estable sus compras. Los datos muestran también que el 51,2% del pan que se consume en el hogar se compra en el canal dinámico (Hiper + Super + Tienda Descuento) habiendo aumentado sus compras un 3,1%.

El perfil del consumidor intensivo de pan son hogares numerosos (más de 4 personas) formados por parejas con hijos de edad media y mayores, al igual que las parejas adultas sin hijos, cuyo responsable de la compra tiene más de 50 años, no activa, y que vive en poblaciones pequeñas/medianas  de hasta 10.000 habitantes.

Destaca el hecho que los hogares formados por adultos independientes, a pesar de no ser los consumidores más intensos, fueron los que más incrementaron su consumo per cápita en el último año.

Por comunidades autónomas,  las más consumidoras de pan son Navarra, Galicia y Castilla y León. Por el contrario, en Baleares  y Madrid es dónde menos se consume este alimento.

Los dulces envasados también aumentan su consumo / JC Morales
Los dulces envasados también aumentan su consumo / JC Morales

Dulces envasados

Asimismo, el consumo per cápita de dulces envasados se ha incrementado en un 3,8 por ciento en los últimos doce meses, situándose la media en 13,40 kilos por persona y año.

Los hogares donde más se comen los dulces envasados son los formados por parejas con hijos pequeños y medianos, compuestos por cuatro o más personas, de clase media y media alta, cuyo responsable de la compra es una persona entre 35 y 49 años.

Por productos, los que más han incrementado su consumo son las galletas envasadas (7%), seguidas de los chocolates/cacao y sucedáneos (3%), y la bollería y pastelería envasada (1,9%). Por el contrario, en los últimos doce meses se ha producido un descenso generalizado del consumo de mazapán (-21,6%) y  turrones (-2,7%).

 

Comentarios

  1. Vaya, pues yo me como un kilo al día para mi dieta de volumen. ^^

    Y aquí sigo, sin ganar grasa apenas.

    Esa suerte que tengo.

    Por cierto que me parece poquísimo 36 kilos de pan de media, son 100 gramos al día, yo diría que hay que comerse una barra al día. El pan es una parte muy importante de nuestra cultura gastronómica, un alimento muy digestivo, y que nada tiene que envidiarle a otros como el arroz cocido normal o la pasta o la pizza.

  2. Pues yo creo que es mucho mejor si el pan es integral.

    El pan blanco hoy en día, no está muy recomendado por los expertos en nutrición.

    En cuanto a la bollería industrial, mejor si no la metemos en casa.

  3. Buenos días de sábado que, como el domingo, es un día estupendo para ir a comprar pan.

    Pero pan del que realmente se puede llamar pan es decir, sin mejoradores panarios, ni grasas ni azúcares, en fin: pan de pan, de panadería. Ya sé que muchas personas ni saben que existe un pan desigual en la forma, sin aquilatar -nada que ver con esos panes de la fotografía, tan uniformados, tan iguales, le entran a una ganas de que empiecen a desfilar-.

    Nosotros hablamos de pan de verdad del que, en comparación, se vende poco pero concentrado, el que tiene un público seguro, preferentemente en el medio rural, que se incrementa considerablemente en verano con la hambrienta llegada de los, cada vez más numerosos, veraneantes urbanos, con ganas de devorar minutos campestres acompañados de pan y regados con sobremesas largas a las comidas y a las cenas.
    ¡Vamos! Lo que es la vida

    Aprovechar las vacaciones, entre otras cosas, para redescubrir o descubrir el pan es un buen plan y muy sencillo por no hablar de lo barato y placentero que resulta.
    Basta con acudir a la panadería del pueblo, a la que elabore o reciba pan de verdad y probar las variedades de cada zona.
    Otra opción es hacer pan en casa, que no cunda el pánico y tampoco se apelotonen frente a la tecla del buscador en la red, aquí también podemos guiarnos por la sencillez del procedimiento: acérquense a una niña o un niño -si es propio mejor que así podrá colaborar más adelante- y pregúntele qué necesita para hacer pan. Seguramente le mirará y dirá:
    -Harina, agua, levadura y sal.
    A lo que usted responderá:
    -¿Solo?
    -Bueno, si quieres le echamos pipas por encima.

    Eso será pan, quien lo pruebe lo sabrá.

  4. …pues el trigo para el pan es todo de fuera..egipto y tal…
    y ademas hoy el pan salvo excepciones, es agua y levadura que ademas infla y daña…

    Prefiero las galletas de arroz, no se endurecen, y puedo dosificarlas mejor, llenan mas, alimentan mas, cuestan lo mismo que una barra…!!
    las de maiz no pqe es transgenico

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