Los borrachos, de Velázquez

 

Darse una vuelta temprano por las inmediaciones del paseo del Prado es un placer, sobre todo en un día laborable de invierno, soleado, en el que sólo te cruzas por la calle con algún ejecutivo despistado hablando por el móvil, unas cuantas personas poniendo tenderetes con ‘souvenirs’, grupos de estudiantes de edades diversas y, sobre todo, muchos turistas.

Turistas españoles y gran cantidad de turistas extranjeros, que hacen cola ante las taquillas del Museo del Prado antes de que abra sus puertas a las diez en punto.

El otro día me decidí a visitar la pinacoteca. En la cola, me llamó la atención una señora mayor, de fluida destreza verbal, que contaba con orgullo a una pareja francesa las maravillas que iban a encontrarse en el museo.

Después de explicarles que podían ver, antes de que se la lleven a París, la “copia” de la Gioconda de Leonardo Da Vinci, y que había una exposición temporal muy buena del Hermitage, les habló de “Los borrachos”, una de las grandes obras maestras de la pintura española. Y en concreto, la señora se centró en la cara de felicidad de los pícaros que rodean al dios Baco, que consiguió reflejar con enorme realismo Velázquez en el cuadro.

Nada más entrar fui directo a la sala de Velázquez, a contemplar el cuadro, y se me ocurrió hacer una lista con los diez mejores cuadros del Museo del Prado relacionados con el buen comer y el buen beber.

  1. Los borrachos, de Diego Velázquez. La obra, también conocida como El triunfo de Baco, muestra las bondades del vino en un grupo de personajes sátiros, entre ellos algunos soldados, que rodean al dios romano, sentado en un barril.
  2. Dos viejos comiendo, de Francisco de Goya. Pertenece a las “pinturas negras” del pintor aragonés, y muestra a dos ancianos comiendo de un plato con una cuchara, uno de ellos desdentado con cara de enorme placer y el otro con aspecto calavérico.
  3. Mesa de los pecados capitales, de El Bosco. Muestra las costumbres y vicios de la época en cinco círculos, sobre una mesa. En uno de ellos, dedicado a la gula, aparece un hombre gordo sentado a la mesa comiendo y bebiendo a pierna suelta.
  4. El gusto, de Jan Brueghel “El Viejo” y Pedro Pablo Rubens. Pertenece a la serie “Los cinco sentidos”, y muestra a una mujer de pronunciadas curvas con los senos al aire comiendo con opulencia sobre una mesa repleta de marisco, carne y frutas, mientras le sirve vino en una copa un musculoso individuo con cara de cabra.
  5. La historia de Nastagio degli Onesti, de Sandro Botticelli. Obra basada en el Decamerón de Bocaccio, muestra un banquete nupcial mientras una joven desnuda es perseguida por un hombre a caballo y mordida por dos perros.
  6. La última cena, de Agostino Carracci. A diferencia de otras obras del mismo nombre presentes en el museo, como la de Juan de Juanes o la de Maella, en ésta aparecen Jesús y sus Apóstoles comiendo carne y otras viandas, no sólo pan y vino.
  7. Mesa, de Clara Peeters. Se trata de una naturaleza muerta, en la que aparecen alimentos variados sobre una mesa, como una empanada, naranjas, aceitunas o codornices. La autora pone su firma en el cuchillo que ocupa el centro de la obra.
  8. Ofrenda a Baco, de Michel-Ange Houasse. Representa una ofrenda de los seguidores de Baco al dios del vino. Los asistentes a la fiesta se encuentran bebiendo, ebrios, dormidos, e incluso vomitando.
  9. Carlos III comiendo ante su corte, de Luis Paret. Se aprecia al monarca en el palacio, sentado a la mesa y comiendo en presencia de numerosos cortesanos y algunos perros.
  10. El bebedor, de Francisco de Goya. En este tapiz, un joven bebe de una bota de vino sentado junto a un árbol, mientras otra come una cebolleta.

 

Dos viejos comiendo, de Goya

 

Mesa de los pecados capitales, de El Bosco

 

 

 

 

 

 

 

 

El gusto, de Brueghel "El Viejo" y Rubens
La historia de Nastagio degli Onesti, de Botticelli
La última cena, de Carracci
Mesa, de Peeters
Ofrenda a Baco, de Houasse
Carlos III comiendo ante su corte, de Paret
El bebedor, de Goya

Comentarios

  1. Goya es el más grande. nuestro primer artista moderno. nunca sabremos si son viejas o viejos. y q me decís de la vieja friendo huevos?

  2. Habéis puesto mi cuadro favorito. Dos viejos comiendo, tengo una copia hecha por mi padre en el salón. Desde luego le da un aire tétrico pero a mi me encanta!

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