La alboronía, una fritada a base de plátanos, berenjenas, calabaza y tomates, que menciona Gabriel García Márquez en ‘El general en su laberinto’ y el tacacho, un preparado de plátano y manteca con cecina que se cocina en la selva peruana, al que hace alusión Mario Vargas Llosa en ‘Pantaleón y las visitadoras’ son dos ejemplos de la estrecha relación que existe entre las palabras y la comida y que el Instituto Cervantes recoge en ‘El sabor de la eñe. Glosario de gastronomía y literatura’ .

La publicación incluye un total de 59 breves ‘bocados literarios’ de 57 autores hispanohablantes acompañados por las correspondientes recetas para elaborar esas comidas, divididas en entrantes, platos principales y postres. El libro contiene también un glosario de términos básicos de gastronomía.

La cocina española está representada por 11 autores y otras tantas recetas. Así, los postres corren a cargo de Almudena Grandes y su ensaimada, que aparece en ‘Modelos de mujer’; Manuel Longares, con su bartolillo de ‘Romanticismo’, y Juan Pedro Castañeda y su quesadilla, de la que escribe en ‘La despedida’.

A lo largo de las 204 páginas, aparecen también recetas tan españolas como los pimientos rellenos (con un texto de Nuria Labari), el pincho de bacalao (al que alude Juan Bas), las sardinas asadas (Juan Jacinto Muñoz Rengel), la tortilla de patata (Manuel Vilas), el cocido madrileño (Beatriz Valdivielso), el torto (José Manuel Fajardo), la menestra (Miguel Serrano Larraz) y el sancocho canario (Luis León Barreto).

1.500 ejemplares

Otros platos típicos de hispanoamérica aparecen de la mano de Antonio Skármeta, que describe el pebre chileno en ‘El cartero de Neruda’; César Aira, que hace alusión al bife (o bistec) argentino en ‘Los fantasmas’; Fernando Iwasaki, que lleva a los ojos del lector de ‘Inmenso estrecho II’ el cebiche peruano o Ángeles Mastretta, que hace mención a los chiles (o pimientos) en nogada en ‘Arráncame la vida’.

Asimismo, se recogen las referencias de Elena Poniatowska a la enchilada mexicana en ‘Tinísima’; Edmundo Paz Soldán al sándwich de chola (o pierna de cerdo) boliviano en ‘Palacio quemado’, Laura Restrepo al buñuelo colombiano en ‘Delirio’, Eliseo Alberto a la frutabomba cubana en ‘La fábula de José’, Santiago Roncagliolo al dulce suspiro a la limeña peruano en ‘Vacaciones en el Hyatt’ y Federico Vegas a la Hallaca en ‘Sumario’.

El volumen, editado en pequeño formato y con una tirada inicial de 1.500 ejemplares, que se distribuirán por la red de centros del Instituto Cervantes, concluye con un ‘fogón de lectura’ que reúne, a modo de sobremesa, breves ensayos de Jorge Eduardo Benavides, Hipólito G. Navarro y Nuria Barrios. El Instituto Cervantes destaca que muchos de sus centros celebran habitualmente múltiples actividades sobre gastronomía y la cocina como elementos representativos de la cultura hispanohablante.

 

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