El aumento del consumo de productos lácteos ayuda a prevenir las fracturas de cadera y reducir los costes sanitarios, según un estudio de investigadores europeos, con datos de Países Bajos, Francia y Suecia, que tienen diferentes niveles de ingesta de productos lácteos en la población. Los resultados de la investigación, que analiza los aspectos económicos de la salud de los productos lácteos y la correspondiente reducción en el riesgo de fracturas osteoporóticas en la población mayor de 50 años, han sido publicados en la revista científica ‘Osteoporosis International’.

El calcio está en diferentes tipos de alimentos (incluyendo ciertos pescados y verduras), sin embargo alrededor de entre el 60 y el 70% de la ingesta diaria de calcio en los países occidentales se deriva de los productos lácteos. Además del calcio, los productos lácteos también proporcionan gran variedad de nutrientes esenciales, tales como minerales, vitaminas y proteínas que, junto con la vitamina D, también son beneficiosos para la salud ósea.

Los investigadores calcularon el número de años de vida ajustados por discapacidad perdidos debido a fracturas de cadera relacionadas con la baja ingesta de calcio nutricional y el número de fracturas de cadera que se podrían evitar cada año con la ingesta de productos lácteos adicionales. Los beneficios fueron mayores en Francia, con 2.023 fracturas de cadera impedidas, seguido por Suecia (455) y Países Bajos (132). Esto representa un ahorro de costos de salud sustancial, de aproximadamente 129 millones, 34 millones y 6 millones de euros en estos países, respectivamente.

Una baja ingesta de calcio se ha asociado con una menor densidad ósea y un aumento del riesgo de osteoporosis, una enfermedad en la que el hueso se vuelve menos denso y más propenso a la fractura, que es una una costosa carga de salud pública, además de que aumenta el riesgo de mortalidad, discapacidad, dolor y pérdida de la salud. En cuanto a la salud económica carga, las fracturas de cadera en particular, generan enormes gastos de hospitalización, rehabilitación y cuidados de larga duración de enfermería.

«A pesar del hecho de que se reconocen los efectos de los alimentos sobre la salud, no se han aceptado y probado metodologías para evaluar los impactos económicos de la salud de los alimentos en la población general. Aunque este modelo puede ser refinado, proporciona un método sencillo y fácil de usar para evaluar el impacto sanitario y económico de los productos alimenticios en la salud, el bienestar y costos», afirma uno de los autores del estudio, René Rizzoli, profesor de Medicina y jefe de la División de la enfermedad ósea del Hospitale Universitario de Ginebra.

«El consumo adecuado de alimentos y ejercicio regular durante la infancia y la adolescencia, ambos necesarios para el desarrollo del pico de masa ósea, puede contribuir a la resistencia ósea y reducir el riesgo de osteoporosis y fracturas más tarde en la vida», concluye este experto..

 

 

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