Por Javier Picos

Cada gota del vino espumoso más reconocido del mundo encierra una historia, un relato que reúne los rumores de la tierra, el vigor de los nuevos sarmientos de las cepas y la labor artesana de los viticultores. Asimilar todo lo que sucede alrededor del champagne, antes de permanecer preso en una botella y de desbordarse en una fina copa, resulta una experiencia muy gratificante. Viajemos, por lo tanto al departamento de La Marne, en la región Gran Este de Francia, y descubramos las laderas entre Hautvillers y Mareuil-sur Aÿ, las casas minúsculas de los “chozos”, las 370 canteras reconvertidas en cavas, los 25 kilómetros de bodegas en la colina Saint-Nicaise y la exclusiva Avenida de Champagne en Epernay.

La Agencia de Desarrollo Turístico de La Marne expuso recientemente, en el espacio madrileño  LBK99, las excelencias de La Champagne, a la que podemos llegar más rápidamente, gracias a los tres vuelos semanales que, desde el 31 de marzo, opera Iberia Regional Air Nostrum desde Madrid al aeropuerto Paris-Vatry, con sus correspondientes tres vuelos de vuelta. La duración del viaje es de aproximadamente dos horas, a las que hay que añadir por carretera 20 minutos a Châlons-en-Champagne –la capital de La Marne- y 40 minutos a Reims. Air Nostrum oferta 2.600 plazas al mes para este destino, al que también se puede acceder fácilmente en tren (12 enlaces diarios entre parís y Reims) o coche (autopista A4) desde el cercano Paris.

La Champagne, un mundo a descubrir. / Foto: Aÿ Eco Visite © Geoffrey Flamant

La anfitriona Sophie

Para disfrutar aún más de la experiencia en La Champagne, debemos rodearnos de personas del terruño, guías enólogos y esmerados anfitriones. Estos tres rasgos los reúne Sophie Signolle, que rescata los valores de Champagne Michel Gonet, una auténtica referencia del vino espumoso francés. Fundada en 1802, la marca vive una nueva etapa de oro y burbujas desde 1973, cuando Michel Gonet, padre de Sophie, desarrolla y moderniza sus caldos para producir champagnes “puros, elegantes y respetuosos con el medio ambiente”. Las bodegas de Avize y la coqueta mansión de Epernay, en la Avenida de Champagne, son las dos sedes de Michel Gonet. En esta última, y con antelación, se puede reservar una comida y una degustación con Sophie, una actividad muy recomendable.

Sophie Signolle, en acción. / Foto: Champagne Michel Gonet 1©scev michel gonet & fils

En esta línea, la casa Mercier, una de las primeras bodegas de champagne, ofrece una  visita guiada en español, en la que tiene la posibilidad de montarse en un pequeño tren por las profundidades del suelo calizo de sus cavas y recorrer una parte de los 18 kilómetros de su complejo de Epernay. Allí se encuentra el Rayo, un tonel gigantesco con capacidad para 213.000 botellas. También, el espacio Nicolas Feuillatte, en Chouilly, sorprende por el maridaje de botellas de champagne y obras de arte, que le convierte en avanzadilla del futuro del caldo francés.

El pueblo de Hautvillers, al lado de Epernay, “cuna del champagne”, célebre por el pionero monje Dom Pérignon, ofrece paseos por sus callejuelas, sus bosques y, cómo no, sus viñas. Los itinerarios en bicicleta, con degustación, y sus aperitivos de los viernes, poco a poco van ganando terreno en el corazón de los turistas, así como la popularidad de las rutas de toda la comarca de La Champagne, con 600 kilómetros señalizados, y el autobús imperial de dos plazas María Antonieta, que lleva a grupos por toda La Marne. Deja atónito su color blanco surcando los mares de viñas.

Del estado líquido al sólido

Las dos celebraciones culturales por excelencia del mundo del champagne son: La Champagne en fête (6 y 7 de julio) y Champagne Day (18 de octubre). Ambos brindis al savoir-vivre francés toman cuerpo en talleres, catas, excursiones, experiencias y conciertos. En definitiva, las actividades en los viñedos conforman un programa inabarcable, pero siempre hay que optar por el contacto directo con el productor, la cata posterior y dejar un poco de tiempo para recorrer las poblaciones y dejar reposar el champagne en nuestro organismo.

Pasando del estado líquido al sólido, aunque la mejor manera de celebrar La Marne es maridarlos, deben saborear el delicioso biscuit rose, el producto estrella de Fossier, la pastelería más antigua de Francia, y los bombones en forma de tapón de corcho de la chocolatería Thibaut, en Pierry, cuyo sonido al comerlo evoca los antiguos dulces Peta Zetas.

Por otro lado, la gastronomía de La Champagne intenta salir del eclipse al que le tiene sometido los vinos, pero en alianza con ellos logra cada vez mayor visibilidad. No podemos obviar la oferta de los 228 restaurantes de cocina tradicional recomendados en la página de turismo de La Marne ni restaurantes con estrellas Michelin como L´Assiette Champenoise , Les Crayères, Le Millenaire y Le Foch (Reims); Le Grand Cerf  (Montchenot); La Briqueterie (Vinay); Les Berceaux (Epernay); o Jacky Daniel (Châlons-en-Champagne). 

Catedral de Reims. / Foto: Cathédrale de Reims©Michael Boudot-Coll. ADT Marne6

Es conveniente también estar atentos a los acontecimientos que a lo largo del año alojan las localidades de La Champagne. Mientras Reims alberga las Fiestas Johánicas (junio), en honor de Juana de Arco, los Paseos musicales de junio y julio -con cien conciertos gratuitos- y el nuevo espectáculo de luces y sonido de su catedral de Notre-Dame (verano), Épernay organiza en diciembre sus Trajes de luz, con la mejor iluminación en todos los monumentos de la ciudad, y Châlons en Champagne se transforma en junio, con el festival Furias, en una pista de circo y teatro callejero, y en una ciudad de luces y sombras con el espectáculo Métamorph’eau’ses.

Globo y barca

Con todo nuestro bagaje sobre el champagne en la mochila, hay que descubrir los lugares declarados patrimonio de la humanidad por la UNESCO para sacar más jugo a nuestras visitas urbanas. Algunos puntos de interés de Reims son la catedral gótica de Notre-Dame (donde se coronaron unos treinta reyes de Francia), el palacio de Tau, la basílica de St. Remi y la Villa Demoiselle. Además, si disponemos de tiempo, el faro de Verzenay y su Museo de las Viñas y el lago del Der (el mayor lago artificial de Europa, con 200 especies de aves) pueden completar nuestro viaje por La Marne.

En torno a La Champagne, el touroperador Catai, que estuvo presente en la presentación de Madrid, organiza cuatro días con visitas a las bodegas más destacadas de la comarca y una ruta especial por los mercadillos navideños para el puente de diciembre. En esta segunda propuesta Catai tampoco se olvida del contacto con los productores de vino.

Epernay © E.Vidal – Coll ADT Marne

La mejor manera de terminar el viaje por los placeres de La Marne y digerir todo lo que hemos visto, oído y sobre todo degustado es a bordo del globo cautivo de Epernay, donde a 150 metros de altura y con una panorámica de 360 grados uno puede corroborar la belleza de esta localidad, y a bordo de una barca que surca el Mau y el Nau, los dos ríos que discurren por Châlons-en-Champagne. ¡A su salud!

Cavas de La Champagne. / Foto: Caves©E.Goulet-Coll.ADT Marne

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